EE UU Y LA OTAN TRAS EL DOMINIO TOTAL

EEUU tiene dos intereses fundamentales en la zona que vienen desde los años cuarenta del siglo pasado, cuando ocupó el lugar de Gran Bretaña como potencia hegemónica en el mundo. Dichos intereses son: en primer lugar, dominar las fuentes de energía... Uno de sus más altos representantes dijo que “si podemos controlar el petróleo de Oriente Medio, podremos prácticamente dominar el mundo”. El segundo interés es impedir que se implante la democracia. Es importante para EEUU y sus aliados que no haya democracia en la zona... (Noam Chomsky).

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12/2/13

Empresas inglesas lucran con la guerra en Mali

Se prevé que la empresa británica de seguridad G4S obtenga unos generosos beneficios gracias a las crisis en Mali, Libia y Argelia. Reconocida como una de las mayores empresas de seguridad del mundo, la marca del grupo se desvalorizó durante las Olimpiadas de Londres del año pasado al no lograr satisfacer las condiciones del contrato del gobierno. Pero se espera que G4S se recupere rápidamente con la creciente inestabilidad en el norte y oeste de África


La crisis de los rehenes del pasado 1 6 de enero en la planta de gas de Ain Amenas en Argelia, donde murieron 38 rehenes, es el inicio de la vuelta de al-Qaeda no como unos extremistas a la fuga sino como militantes bien preparados y capaces de atacar en lo más profundo de territorio enemigo y de causar graves daños. Para G4S y otras empresas de seguridad esto supone una demanda cada vez mayor. “El grupo británico […] está asistiendo a un aumento de su trabajo que va desde la vigilancia electrónica a la protección de viajeros”, declaró a Reuters el presidente regional de la compañía. “Por toda África la demanda ha sido muy fuerte”, afirmó Andy Baker. “La naturaleza de nuestro negocio hace que la necesidad de nuestros servicios aumente en entornos de alto riesgo”.

Si el mortífero encuentro con al-Qaeda de Argelia fue suficiente para que el país del norte de África apelara a las compañías de seguridad que emergen en el mercado africano, Libia debe de ser un paraíso de las empresas de seguridad privada. Después de que la OTAN derrocara al régimen del dirigente libio Muammar Gaddafi y de su brutal asesinato en Sirte el 20 de octubre de 2011, por toda Liba surgieron muchas milicias algunas de ellas armadas con armamento pesado, cortesía de los países occidentales. Al principio se restó importancia a estas perturbadoras escenas de milicias armadas que establecían checkpoints en cada esquina considerándolas una inevitable realidad porstrevolucionaria. Sin embargo, cuando los propios occidentales se convirtieron en su objetivo por fin se concedió a la “seguridad” en Libia un lugar relevante en la agenda.

En Libia ya operaban muchas empresas de seguridad privada y algunas incluso estaban presentes en el país antes de que fuera derrocado oficialmente el anterior gobierno libio. Varias eran prácticamente desconocidas antes de la guerra, incluyendo una pequeña empresa privada británica, Blue Mountain Group. Esta empresa era la responsable de cuidar la misión diplomática estadounidense en Bengasi, quemada el pasado 11 de septiembre. Posteriormente se supo que el ataque a la embajada había sido planificado con anterioridad y que estaba bien coordinado. A consecuencia del ataque murieron cuatro estadounidenses, incluido el embajador J. Christopher Stevens. Sigue sin estar claro por qué el Departamento de Estado había optado por contratar a Blue Mountain Group en vez de a una empresa más grande de seguridad, como suele ser el caso en otras embajadas y grandes compañías occidentales que ahora rivalizan por reconstruir el mismo país sobre el que sus países conspiraron para destruir.

El lucrativo negocio de destruir, reconstruir y proteger ya se ha visto en otras guerras y conflictos alentados por intervenciones occidentales. Las empresas privadas de seguridad son los intermediarios que impiden que los habitantes locales molestos se interpongan en el camino de la “diplomacia” y de los gigantes de los negocios de la postguerra.

Cuando un país acaba por desmoronarse bajo la presión de las bombas antibúnquer y otras armas avanzadas, las empresas de seguridad acuden ahí para garantizar la seguridad del lugar mientras los diplomáticos occidentales emp iezan a negociar el futuro de la riqueza del país con las elites locales emergentes. En Libia quienes más contribuyeron con armas son quienes recibieron los mejores contratos. Por supuesto, mientras se saquea el país destruido la población local es quien sufre las consecuencias de tener a unos bestias extranjeros armados vigilando sus barrios en nombre de la seguridad.

Hay que decir que el gobierno libio ha rechazado específicamente a los contratistas armados estilo Blackwater (aunque ya están sobre el terreno) por temor a provocaciones similares a las ocurridas en la Plaza Nisour de Bagdad y a asesinatos similares en todo Afganistán. En Libia el objetivo es permitir transacciones comerciales tranquilas sin protestas ocasionales provocadas por extranjeros que disparan a la menor provocación. Pero teniendo en cuenta la deteriorada seguridad en Libia que creada por la destrucción sistemática del gobierno central y de todo su aparato militar, la solución del problema de seguridad sigue siendo un tema fundamental de discusión.

Las empresas privadas de seguridad consisten esencialmente en mercenarios que ofrecen sus servicios para ahorrar a los gobiernos occidentales el coste político de tener demasiadas víctimas. Aunque sus sedes suelen estar en ciudades occidentales, muchos de sus empleados provienen de países del llamado tercer mundo. Para todos los que están implicados en el negocio resulta mucho más seguro proceder de esta manera ya que cuando el personal de seguridad asiático, africano o árabe resulta herido o muerto en servicio, como mucho se registra el hecho como mera noticia con pocas consecuencias políticas y sin audiencias en el Senado ni investigaciones gubernamentales.

Mali, un país del África Occidental que está padeciendo múltiples crisis (golpes militares, guerra civil, hambre y, por último, una guerra total dirigida por Francia) es probablemente la próxima víctima u oportunidad del trío mortífero: gobiernos occidentales, grandes corporaciones y, por supuesto, empresas de seguridad privadas.

E n efecto, Mali es el terreno perfecto para estos oportunistas, que no ahorrarán esfuerzos para explotar su enorme potencial económico y su ubicación estratégica. Este país del África Occidental ha caído bajo las influencias tanto política como militar occidentales. El año 2012 supuso un escenario modélico que en última instancia y de manera predecible llevó a la intervención occidental que finalmente tuvo lugar el 11 de enero, cuando Francia emprendió una operación militar supuestamente con el objetivo de derrotar a extremistas islamistas armados. Haciéndose eco de la misma lógica del gobierno Bush cuando declaró por primera vez “la guerra contra el terrorismo”, el presidente francés Francois Hollande declaró que la operación militar va a durar “lo que sea necesario” .

Pero por muy atractivo que parezca el escenario maliense, es tan complicado como impredecible. Posiblemente ninguna cronología lineal puede desentrañar en términos simples la crisis que se avecina. Con todo, todas las señales apuntan a enormes alijos de armas que fueron desde Libia a Mali siguiendo la guerra de la OTAN. Se produjo un nuevo equilibrio de poder al empoderar a los siempre oprimidos tuareg e invadir el país de militantes endurecidos por el desierto pertenecientes a diferentes grupos islámicos. Tanto en el norte como en el sur del país se desarrollaron al mismo tiempo dos líneas simétricas de agitación. Por una parte, el Movimiento Nacional Tuareg para la Liberación de Azawad (MNLA, por sus siglas en inglés, como las que se citan a continuación) declaró la independencia en el norte y rápidamente se le unieron Ansar Dine, Al-Qaeda en el Magreb Islámico (AQIM) y el Movimiento para la Unidad y la Yihad en África Occidental (MOJWA). Por otra parte, en el sur del país Amadou Haya Sanogo, un capitán del ejército formado por Estados Unidos, derrocó en marzo al presidente del país Amadou Toumani Touré.

El guión maliense se desarrolló tan rápido que daba la impresión de que no había otra opción que la inmediata confrontación entre el norte y e l sur. Francia, el antiguo amo colonial de Mali, esgrimió rápidamente la carta militar y se esmeró para que los países de África Occidental se unieran a su campaña. El plan era que la intervención pareciera una campaña exclusivamente africana en la que sus benefactores occidentales se limitaran a aportar apoyo logístico y político. De hecho, el 21 de diciembre el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó enviar una fuerza dirigida por africanos (de 3.000 soldados) procedente de la Comunidad Económica de los Estados de África Occidental (ECOWAS) para perseguir a los militantes del norte por el vasto desierto de Mali.

Sin embargo, la guerra estaba programada para septiembre de 2013 para permitir a Francia formar un frente occidental unido y tratar de fragmentar l as fuerzas malienses. Pero parece ser que la toma por parte de los militantes de la ciudad de Konna, cerca de la capital, Bamako, forzó a Francia a intervenir y sin autorización de la ONU. La guerra que se emprendió en nombre de los derechos humanos y de la integridad territorial ya ha provocado las protestas de las principales organizaciones de derechos humanos por los crímenes cometidos por las fuerzas extranjeras y sus socios del ejército maliense. No obstante, lo que por ahora parece una fácil conquista francesa ha provocado que las demás potencias occidentales se relaman ante la posibilidad de tener acceso a Mali, donde es poco probable que en un futuro inmediato haya un gobierno central fuerte.

El 25 de enero la página de la Agencia de Prensa Africana (APA) estaba repleta de artículos acerca de la entusiasta implicación occidental en solidaridad con la iniciativa de guerra francesa. Los artículos iban desde “Italia va a enviar un avión para ayudar a transportar tropas a Mali” a “Alemania promete ayuda para la intervención en Mali”. Todo el mundo pareció hacer oídos sordos al llamamiento al diálogo político, tanto más cuanto que es probable que el conflicto étnico devaste el país en los próximos años. Mientras tanto, según la APA Reino Unido ofrece ayudar a Mali a encontrar una “hoja de ruta política” cuyo objetivo sea garantizar el “futuro político del país africano”.

Mientras Francia, Estados Unidos y los países de la Unión Europea determinan el futuro de Mali por medio de campañas militares y hojas de ruta, el propio país está tan debilitado y desfigurado políticamente que le resulta imposible hacer frente a los planes extranjeros. Para la empresa G4S y otras empresas de seguridad Mali encabeza actualmente la lista del emergente mercado de seguridad en África. Nigeria y Kenia le siguen de cerca y por todas partes surgen posibilidades.

Desde Libia a Mali se está teniendo lugar una historia típica en la que se unen contratos lucrativos y enormes posibilidades de todo tipo. Cuando las empresas de segurida d hablan de un mercado emergente en África, se puede tener la certeza de que el continente va a volver a caer presa de las cada vez mayores ambiciones militares y de prácticas comerciales injustas. Mientras que probablemente G4S va a sacar brillo a su empañada marca, cientos de miles de refugiados africanos (800.000 únicamente en Mali) seguirán sus viajes interminables por fronteras desconocidas y desiertos implacables. Su seguridad no le importa a nadie puesto que en las empresas privadas de seguridad no hay lugar para refugiados sin dinero.

Ramzy Baroud (www.ramzybaroud.net) es un columnista de medios internacionales y editor de PalestineChronicle.com. Su último libro es My Father was A Freedom Fighter: Gaza's Untold Story (Pluto Press).

Vía | guinguinbali.com
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11/2/13

Los islamistas intentan recuperar la ciudad de Gao al norte de Mali

La operación militar de Francia en Mali, que cumple hoy un mes durante el que se han tomado las ciudades del norte del país, ha entrado en una nueva fase con ataques sorpresa y acciones de tipo terrorista por parte de los grupos integristas, que se han dispersado en zonas muy vastas y difíciles de controlar.


Gao volvió a ser la pasada madrugada la ilustración de esa inflexión en el desarrollo de la guerra, con explosiones, bombardeos y tiros, después de los enfrentamientos que se sucedieron ayer durante horas en esa ciudad entre los rebeldes del Muyao y las tropas de Mali y Francia.

Los militares franceses acudieron con sus blindados en ayuda de los malienses para hacer frente a los combatientes del grupo Monoteísmo y Yihad en África del Oeste (Muyao) que se habían infiltrado en la que es la mayor ciudad del norte del país y cuya región está lejos de haber quedado pacificada.

El ministro francés de Exteriores, Laurent Fabius, insistió en que durante el mes de reconquista del territorio "ha habido un avance considerable" en materia de seguridad, pero reconoció que la situación no está garantizada, y aunque no se prevén contraataques "masivos" de los grupos integristas "puede haber acciones individuales".

En ese contexto sembrado de peligros, Fabius reiteró ayer en una entrevista radio-televisada que experiencias como la de Afganistán muestran que "el objetivo de la operación tiene que estar claro y el tiempo de la intervención no puede ser infinito".

Francia, como confirmó la semana pasada su presidente, François Hollande, tiene intención de empezar a reducir a partir del mes de marzo su presencia en Mali, donde tiene actualmente desplegados unos 4.000 militares, y pasar progresivamente el relevo a la misión de los países africanos, la AFISMA.

Paralelamente a ese traspaso de la responsabilidad, mañana se inicia formalmente el programa europeo de formación del Ejército de Mali, en el que van a estar implicados medio millar de instructores de varios países de la Unión Europea.

El desencadenante de la operación francesa fue la toma por los rebeldes integristas, que llevaban meses controlando todo el norte de Mali, de la ciudad central de Kona, lo que abría el camino hacia la capital, Bamako, en el sur.

Hollande decidió actuar para evitar la instalación de un "Estado terrorista" en Mali que podría desestabilizar todo el Sahel y constituir una retaguardia para la organización de atentados terroristas incluso en Europa.

Las tropas francesas, con el apoyo inestimable de los bombardeos desde el aire, han ido progresivamente tomando las ciudades del norte, que eran abandonadas, sin plantear combate abierto, por los grupos que, como el Muyao o Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI) habían estado aplicando la "Sharia" (la ley islámica) durante meses.

Después de Tombuctú, Gao y Kidal, las tropas francesas se hicieron el pasado viernes con Tessalit, la última de importancia en el noreste del país, a los pies del macizo del Ifoghas donde se supone que se esconden los grupos más determinados, y también los que retienen a los rehenes franceses.

Hollande se desplazó el pasado 2 de febrero hasta Mali, donde tuvo un recibimiento muy caluroso por parte de la población en Tombuctú y Bamako, y donde confesó que el día que dio luz verde a la intervención, el 10 de enero, había sido el más importante de su vida política.

La operación militar le cuesta a Francia una media de 2,7 millones de euros diarios y, como el mismo Gobierno ha reconocido, ha puesto en evidencia una serie de carencias en su equipamiento, sobre todo en aviones no tripulados para vigilar desde el aire un territorio tan extenso, pero también aviones de transporte para el envío de hombres y material y aviones de aprovisionamiento en vuelo.

Vía | larazon.es
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10/2/13

Intereses económicos y estratégicos en la guerra de Malí

Malí se extiende por una vasta región en África, rica en petróleo, gas, oro, cobre, diamantes y uranio. Abastece a las plantas de energía nuclear de Francia, por las minas de uranio de Níger, quien tiene importantes intereses estratégicos y económicos en la región. Surgen dudas sobre si la intervención en Malí puede diferir de una empresa neocolonial.


Desde el 2007, se generó la crisis financiera en los Estados Unidos y la actual afecta a uno de los centros de poder global como es la Unión Europea. A consecuencia de ello, la cooperación europea se reubica en otras regiones del planeta como África, por su proximidad geopolítica y nuevos planes estratégicos alcanza mayor importancia.

Radicaliza soluciones para mantener una hegemonía global y salir de la situación de crisis financiera y energética a costa de los Estados pequeños y sus recursos naturales, ejemplo: la situación de Irak, Irán, Libia, Siria y ahora Malí.

La intervención occidental en Malí, tiene implicaciones en la política de grandes potencias y en la coordinación de Rusia con China respecto a temas regionales. Indudablemente, estas trascienden a la “Primavera Árabe” y Siria. Francia sostiene que respondió a un llamado de ayuda del gobierno maliense, lo cual es una falsa afirmación.

En marzo del 2012, Malí sufrió un golpe militar dirigido por un oficial entrenado en Estados Unidos, Amadou Haya Sanogo, quien era un modesto capitán y asiduo visitante de Estados Unidos, con al menos siete incursiones en los últimos ocho años. Seguramente Sanogo tiene poderosos padrinos extranjeros.

Desde entonces, Malí ha tenido muchos golpes y contragolpes, de parte de un ejército armado y entrenado por Estados Unidos. Su conflicto se asemeja a una guerra civil basada en agravios existentes hace tiempo y que sólo pueden ser encarados por un gobierno legítimo y estable mediante la gobernanza local, la descentralización y un programa sostenible de desarrollo económico.

China tiene intereses mayores en África, que Rusia. Supera a Estados Unidos y Europa como mayor socio comercial de África (160.000 millones de dólares) y sus empresas invirtieron 15.000 millones el año pasado.

Se interesa por los minerales de los países africanos occidentales, septentrionales y centrales y el petróleo de África occidental, también es un importador clave de productos chinos. Productos agrícolas de Benín, Burkina Faso, Chad y Malí proveen a la industria textil de China. Nigeria figura como el principal consumidor (42%).

Pekín entiende que Occidente se proyecta a una estrategia de contención en África, recuperando el control de las antiguas colonias en las que China progresa. Sus proyectos transcontinentales toman ventaja en la creación de bloques económicos regionales, aumentando la capacidad de las naciones africanas de crear espacio frente a las potencias occidentales y negociar mejor.

Francia ya había pre-posicionado en Malí elementos: Primer Regimiento Paracaidista de Infantería de Marina (conocido como la coloniale) y al Tercer Regimiento de Dragones Paracaidistas, varios helicópteros y aviones del Comando de Operaciones Especiales.

Estados Unidos y el Gobierno de Níger llegaron a un acuerdo para la instalación de una base de aviones sin tripulación (drones), para apoyar la operación militar en Malí, significando el inicio de una mayor implicación militar norteamericana en la lucha contra el terrorismo islámico en el norte de África.

Con tal acuerdo, el Pentágono iniciaría a corto plazo vuelos de observación y misiones de espionaje sobre el territorio de Malí, desplegando un indeterminado número, en principio reducido, de tropas para el desarrollo de la operación. No se descarta que, en fase posterior, los drones sirvan para atacar directamente a grupos identificados como enemigos, como ocurre en Afganistán, Pakistán y Yemen.

La presencia militar norteamericana en Níger, no es oficialmente confirmada en Washington, representa un significativo giro en la guerra contra el terrorismo concentrado en Oriente Próximo y Asia, abriendo un nuevo frente en África.

Permanecen confusos los verdaderos objetivos de Francia. Empero guarda las mejores relaciones con Arabia Saudí y Qatar e inclusive son sus aliados en Siria para apoyar a los insurgentes islamistas y salafistas.

En cuanto a sus objetivos: uno es estratégico, el control de Azawad (África Occidental), por organizaciones salafistas y el otro es geopolítico: Alemania por primera vez en la historia domina Europa y la dirige con mano dura. Francia, al exhibir su fuerza en Malí, reafirma su posición de potencia militar europea a la que hay que tener en cuenta.

Vía | elnuevodiario.com.ni
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7/2/13

La guerra de Malí le cuesta a Francia 2,7 millones de euros por día

La guerra de Malí le ha costado a Francia 70 millones de euros hasta ahora. Esa es la información que transmitió ayer Jean-Yves Le Drian a la Comisión de Defensa de la Asamblea Nacional durante una audición privada y que ha filtrado hoy el diario Le Parisien, junto con otros detalles financieros de la operación Serval.


La intervención militar contra los terroristas islámicos en el África subsahariana le sale, pues, a la República Francesa a razón de 2,7 millones diarios, puesto la misión se inició el pasado 11 de enero. "Una factura sensiblemente más elevada que en Libia (1,6 millones de euros diarios) o Afganistán (1,4 millones)", apunta el rotativo parisino.

"Lo más caro de todo es el transporte de tropas y material: 50 millones de euros", ha confesado el Ministro de Defensa. . "Tanto como en un año en la retirada de Afganistán", precisó Le Drian. Y es que el gobierno de Hollande ha desplazado hasta la ex colonia a 4.000 soldados con 10.000 toneladas de material en quince días, que incluyen por lo menos 140 tanques y vehículos blindados y unos 30 o 40 aviones y helicópteros.

Otra partida importante de los gastos bélicos franceses son las primas de los soldados ya que, cuando realizan una operación como esta, los sueldos de los militares galos pueden duplicarse e incluso triplicarse. Tales remuneraciones suplementarias le han costado a los contribuyentes otros 5 millones de euros, por el momento.

Ya dijo el titular de Asuntos Exteriores Laurent Fabius que Francia no tenía vocación de perpetuarse en Malí y abandonaría el país tan pronto como se hubiera expulsado del norte a los yihadistas y pudiera garantizar la paz una fuerza multinacional africana. Ayer llegó a insinuar que las primeras tropas se replegarían en marzo. ¡No es de extrañar, a como se ha puesto estos días hacer una guerra!

"¿Puede el Hexágono permitirse un conflicto bélico tan caro con la crisis económica que está sufriendo?", le preguntaba a sus televidentes la cadena informativa BFMTV en uno de esos sondeos que tanto gustan organizar los medios galos. Mañana se sabrán los resultados.

Por el momento, casi tres de cada cuatro franceses (73%) aprueban la iniciativa del presidente Hollande de acudir en rescate del gobierno interino de Bamako, según una encuesta de Ifop que difundirá este viernes Midi Libre. Y eso que, como ha repetido hasta la saciedad el jefe del estado, "Francia carece de intereses económicos en Malí".

Quizá no tenga inversiones en Malí, puesto que el mayor tesoro nacional, que son sus ocho yacimientos de oro, es explotado por corporaciones de Sudáfrica, Australia y Canadá donde el Estado posee una participación del 20%. Pero sí tiene –y muchas– en el vecino Níger: una de las naciones más pobres del planeta, que es particularmente sensible a las turbulencias geo-políticas de Malí, además del cuarto productor mundial de uranio.

Para un país como Francia, cuya energía eléctrica depende en un 78% del átomo, el uranio nigerino es vital para alimentar sus 58 centrales nucleares. Y este llega al Hexágono a través de la empresa semi-pública Areva, perteneciente al Estado en un 80%, que explota las principales minas: Arlit, Akokan y la de Imouraren que está a punto de arrancar.

Por eso han enviado allí también unos cientos de soldados, para reforzar la seguridad privada de los yacimientos mientras que se calme la situación el Sahel. Y por eso, entre otras cosas, se está haciendo esta guerra que sale tan cara y en la que no hay apenas aliados occidentales.

Lo sorprendente es que China explota, por su parte, el cercano yacimiento petrolífero de Agadem, a través de la China National Petroleum Corporation en asociación con el Estado nigerino, y no ha dicho nada de colaborar en la pacificación de la zona. Como el Consejo de Seguridad de la ONU no mande pronto para allá a los cascos azules, París va camino de pagar solita toda la cuenta.

Vía | elmundo.es
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6/2/13

Guerra de guerrillas en Malí

Milicias islamistas ofrecen resistencia tras el avance de las tropas francesas en el país africano. Francia habla de un posible regreso de sus tropas.


Los rebeldes islámicos del norte de Mali están apostando por una guerra de guerrillas en la zona tras el avance de las tropas francesas, que se toparon con grupos yihadistas en los alrededores de la ciudad de Gao, indicó hoy el ministro de Defensa, Jean-Yves Le Drian.

Los insurgentes incluso dispararon cohetes, comentó a la radio Europe 1 en París el ministro, que además indicó que los primeros de los 4.000 soldados galos desplegados comenzarán a regresar a su país en las próximas semanas.

"Desde el momento en que nuestras fuerzas, apoyadas por fuerzas malienses, comenzaron a realizar misiones y patrullas alrededor de las ciudades que hemos tomado, nos hemos topado con grupos yihadistas que combaten", dijo.

Le Drian señaló que ante el progresivo estacionamiento de las tropas de otros países africanos y el éxito cosechado hasta ahora, es tiempo de ir cerrando la operación. Desde su inicio han muerto cientos de combatientes del lado enemigo, añadió, y admitió que también son considerables los daños materiales. De parte francesa murió un soldado.

Posible repliegue

Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores, Laurent Fabius, habla de marzo como fecha para el inicio del repliegue. "Pienso que, si todo sale según lo planeado, el número de tropas bajará a partir de marzo", declaró al diario "Metro" de hoy.

"Los africanos y los propios malienses deben ser los garantes de la seguridad, la integridad territorial y la soberanía de su país", afirmó.

Las tropas galas comenzaron a expulsar a los islamistas del norte de Mali, con el apoyo de las fuerzas del gobierno maliense, el 11 de enero. Desde entonces han sido reconquistadas Tombuctú y Gao, que estuvieron meses en manos de los extremistas.

En Kidal, en el noreste del país, los soldados franceses tomaron el aeropuerto, estratégicamente importante, mientras que la ciudad en sí está controlada por unos 1.800 soldados del vecino Chad.

Le Drian lamentó la ayuda en su opinión insuficiente de otros países para el abastecimiento en vuelo de los aviones de combate galos, así como la falta de drones para misiones de reconocimiento. Por el contrario, Fabius elogió el gran apoyo nacional e internacional a la operación.

Vía | http://www.dw.de/
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4/2/13

Francia bombardea norte de Malí

En una importante incursión aérea, las fuerzas galas indicaron la utilización de hasta 30 aviones de guerra


Tropas militares francesas lanzaron este domingo varios bombardeos aéreos sobre supuestos almacenes y zonas de entrenamiento de grupos insurgentes ubicados en las ciudades de Kidal y Tessalit, al norte de Malí, profundizando así la guerra que emprendieron en esta nación africana.

Según Telesur, el coronel del Ejército francés Thierry Burkhard informó que se trató de «una operación aérea importante en el norte del país», en la cual se utilizaron hasta 30 aviones de combate.

Al margen de la férrea censura mediática que mantiene Francia durante esta operación, el bombardeo se produjo un días después de la visita del presidente Francois Hollande.

Durante su visita, Hollande advirtió que las tropas francesas se quedaría en Malí «todo el tiempo que sea necesario, hasta que sean ustedes mismos, los malienses quienes nos reemplacen. Hasta entonces, estaremos a su lado hasta el final».

El francés agregó que los combates aún no terminaron y dijo que aunque los grupos insurgentes han sido debilitados y sufrido pérdidas, no han desaparecido. Para Hollande, esto supone reforzar la ofensiva extranjera contra este estado africano.

Decenas de miles de malienses se han visto obligados a huir de sus hogares, como consecuencia de esta guerra que involucró a unos 3 500 soldados en tierra —la mayoría de ellos franceses—, además de aviones de combate, helicópteros y vehículos blindados.

Vía | juventudrebelde.cu
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28/1/13

Estados Unidos reforzará su apoyo a Francia en la guerra de Mali

El secretario de Defensa estadounidense, Leon Panetta, se comunicó telefónicamente con su homólogo francés, Jean-Yves Le Drian, para confirmar que su país abastecerá “en vuelo” a los aviones que la nación europea envíe al país africano.

El Departamento de Defensa de los Estados Unidos (EE.UU.) anunció este domingo sus planes de ampliar el papel que actualmente juega en la intervención militar que Francia emprende en Mali, abasteciendo “en vuelo” a los aviones que esta nación europea envía al país africano para intensificar la guerra contra grupos insurgentes.


El secretario de Defensa estadounidense, Leon Panetta, se comunicó telefónicamente con su homólogo francés, Jean-Yves Le Drian, para confirmar esta acción estratégica, reafirmando así su apoyo a la guerra que vive el pueblo maliense y que ha ocasiones cientos de miles de desplazados.

Días atrás, el Gobierno de Washington había prestado asistencia a Francia en el transporte de las tropas galas y los equipos de los países africanos -entre ellos Chad y Togo- a Malí.

El pasado 11 de enero, París comenzó una guerra en Malí, so pretexto de frenar el avance de hombres armados opositores al Gobierno que fue designado tras un golpe de Estado perpetrado en el año 2012

A pesar de los argumentos franceses, expertos y agencias internacionales afirman que París busca satisfacer sus propios intereses con este conflicto, entre ellos, aprovecharse de los recursos naturales, como el uranio, que abundan en el país africano.

Actualmente Francia posee unas dos mil 300 tropas en suelo maliense, las cuales se verán reforzadas con mil efectivos que recientemente envió la Unión Africana.

Los gobiernos de Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Bélgica, Alemania y Dinamarca,, además del pleno de la Unión Europea, la Unión Africana y la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) han expresado su apoyo a esta guerra.

Mientras las tropas francesas y malienses avanzan hacia el norte, donde otra importante ciudad sahariana, Kidal, continúa en manos rebeldes, vuelan hacia el país tropas africanas de una fuerza de intervención continental, que se prevé alcancen los siete combatientes.

Este conflicto comenzó cuando un grupo de rebeldes tomaron el norte de Malí después de volver de la invasión a Libia, con el fin de independizar esta porción del país. Una parte pertenece a la etnia tuareg, que intenta independizarse de Malí, y la otra a fundamentalistas islámicos.

Además, ante la imposibilidad de que el Ejército los derrote militarmente, Francia intervino militarmente Malí para evitar que los rebeldes continúen controlando la región, auxilio que se intensificó en la última semana a raíz de la ofensiva de los fundamentalistas.

Vía | telesurtv.net
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26/1/13

Francia pretende mantener en "secreto" su guerra de rapiña en Malí

La guerra en Malí está resultando ser la menos vista del siglo. ¿No advierte el lector una falta de imágenes del todo infrecuente tras la virtual retransmisión en directo de las de Afganistán y, sobre todo, de Irak?


Por razones que son un misterio, y que los colegas franceses no entienden pero contra la que tampoco han organizado la huelga de brazos caídos que merece la conducta de su gobierno, todo lo que se sabe del conflicto sobre el terreno es lo poco que cuentan los lacónicos partes militares y en materia de TV unos inútiles y repetidos planos de vehículos franceses partiendo de la capital, Bamako, hacia el norte,
En esas pocas imágenes se anotó, eso sí, que los peatones de Bamako y los vecinos de la carretera escogida aplaudían a los soldados galos cuya presencia, ciertamente, ha sido muy bien recibida por el grueso de la población. Así pues, París ha optado por una discreción que raya en censura por razones que solo pueden ser supuestas, razonadas o intuidas.

La sobriedad, un arma
La principal de tales razones puede ser el temor a que algo termine por ir mal, lo que es poco probable salvo en el registro crítico de la seguridad de los siete franceses en manos de los movimientos terroristas que han formado la coalición en el Norte (Aqmi, Muyao y Ansar el-Din), todos islamistas pero diferenciados por los especialistas, un hecho que pronto se hará notar… o se nota ya: el Mujao (“Movimiento por la Unicidad y la Yihad en África Occidental”) hizo saber ayer que desea negociar la liberación de un francés que tiene en su poder desde noviembre.
Hay que recordar que los otros seis están, para su desgracia, en manos de Aqmi (“Al Qaida en el Magreb Islámico”), que ha dado pruebas de un endurecimiento reciente y mantiene capacidad militar pese a divisiones internas y secesiones, como la encabezada por Mojtar Belmojtar, argelino y responsable del ataque a la planta de gas en suelo argelino hace algunos días.

Sobre el particular no hay una reacción oficial en París, pero se da por sobreentendido – y eso ayuda a explicar la extrema sobriedad francesa – que directamente o vía intermediarios, París confía en hacer el milagro de compatibilizar la derrota de los yihadistas en el Norte (que se da por segura con las conquistas de Gao y Tombuctú en los próximos días) con la seguridad de los rehenes.

La soledad de París
El perfil bajo, pues, se extiende a todos los aspectos de la intervención militar que no se televisa, pero tampoco se utiliza políticamente por el gobierno del presidente Hollande, ni se convierte en un estandarte motivador de alguna clase de movilización nacional y ni siquiera pide asistencia. En esa estrategia, que presenta considerables ventajas, puede insertarse también la así llamada soledad francesa en la operación que, en realidad, obedece a la decisión gala de minimizar lo que sucede hasta casi esconderlo…
Hay, además, una aproximación técnico-política al asunto que exige secreto: si la UE no se involucra militarmente y todo se limita a un asunto francés y africano no sería posible recibir de modo abierto la asistencia militar eventualmente necesaria si el conflicto tiende a prolongarse. En Washington lo saben bien y el gobierno Obama se debate entre ayudar a un socio (de la OTAN por más señas) enfrentado a Al Qaida y la fuerte corriente hostil a las aventuras exteriores que se ha impuesto alli tras Iraq y Afganistán.
Obama ha telefoneado a Hollande y le ha mostrado solidaridad y estima por su decisión y en su edición de ayer el “New York Times” revela que hay un equipo en Washington examinando qué hacer militarmente para echar una mano. La opción principal es garantizar el abastecimiento en vuelo de los aviones franceses y dar – seguir dando para ser exactos – toda la información de inteligencia producida por satélites y aviones sin piloto…

Esto es un mínimo decoroso compatible con la convicción de que el Sahel está muy lejos de Washington y de que Al Qaida es allí una amenazada manejable. El artículo termina con una notable apreciación a cargo del general Carter Ham, jefe del “US-Africom”, con competencia regional en el asunto, y según el cual “aunque a todos nos gustaría ver al Norte de Malí libre de Al Qaida y los demás, de modo realista, lo mejor que podemos lograr es contener y desorganizar de modo que Al Qaida ya no sea capaz de controlar el territorio” (…)

Vía | .elcomercio.es
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25/1/13

Francia utiliza la base de Zaragoza para llevar material militar a la guerra de Mali

Ocho aviones de carga, con cazas, helicópteros y carros de combate, han hecho escala técnica desde el sábado. El Gobierno aprobó el "uso preferente" del aeródromopara sus aliadosde la OTAN y la UE.


El Gobierno francés está utilizando la base de Zaragoza para hacer escala técnica en sus envíos de material militar a Mali, donde está librando una guerra contra 'yihadistas' que han ocupado el norte de su antigua colonia. Hasta ocho aviones cargueros, contratados por Francia a la aerolínea rusa Volga-Dnepr, han repostado en el aeropuerto desde el sábado y sus pilotos han dormido en las instalaciones militares antes de continuar el viaje hasta la capital maliense, Bamako.

El Gobierno español permite «el uso preferente» de la instalación aragonesa por aeronaves de la OTAN y la UE, junto a la de Morón (Sevilla), dentro de la cooperación española en la operación francesa en el país africano. El Consejo de Ministros adoptó esta decisión el pasado viernes, junto a la aportación de un avión Hércules con 50 instructores y el permiso a las aeronaves de otros países el uso del espacio aéreo español sin necesidad de reclamar un preaviso a las autoridades.

Vía | heraldo.es
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23/1/13

Canciller ruso: “Los insurgentes de Mali son los mismos que fueron armados contra Gaddafi”

Los insurgentes a los que combaten las tropas francesas en Mali son los mismos que fueron armados por “algunos de nuestros socios” durante el conflicto en Libia, afirmó el canciller ruso, Serguéi Lavrov, este miércoles.


Durante una rueda de prensa para dar el resumen de la actividad diplomática de Rusia en el año 2012, Lavrov llamó a que se analicen de una manera más amplia los acontecimientos en Mali, Libia y Siria.

“Los insurgentes de Mali son los mismos que fueron armados para derrocar a Gaddafi”, declaró. El ministro subrayó que hay que tener en cuenta que la crisis de un país puede desembocar en la desestabilización de una región entera.

Lavrov expresó su preocupación por la militarización en la región norafricana y la amenaza de la llegada de los islamistas al poder en ciertos países.

“En Siria todo está obstaculizado por la obsesión de la oposición con derrocar a Al Assad”

En lo que se refiere al conflicto en Siria, el canciller ruso dijo que nada podrá rectificar la situación en ese país árabe mientras la oposición tenga como único argumento la idea de deponer al presidente Bashar al Assad.

“Repito que todo está obstaculizado por la obsesión de la oposición con derrocar a Al Assad. Mientras que siga vigente esta actitud intransigente no se realizará nada bueno. Los combates continuarán y la gente seguirá muriendo”, acentuó Lavrov.

Lavrov recordó que los países occidentales que apoyaron la creación de una coalición opositora siria prometieron convencer a la oposición que asumiera una postura más constructiva, algo que nunca ocurrió.

Por su parte “no hubo esfuerzos para llamar a las partes del conflicto a la mesa de negociaciones”, mientras que Rusia, China, el ex enviado especial de la ONU Kofi Annan y su sucesor Lahdar Brahimi sí insistieron en el diálogo.

El responsable de la diplomacia rusa aseveró que los jugadores externos del conflicto en Siria parecen tener prioridades diferentes de las declaradas.

“Hablamos abiertamente con nuestros socios. De palabra están de acuerdo con nosotros y dicen entender la amenaza del colapso del Estado sirio en perspectiva. Pero en público dicen cosas diferentes de las que decían en privado”, reveló el ministro ruso.

Lavrov también expreso que la presencia de la Armada rusa en el Mediterráneo asegura la estabilidad en la región. El canciller manifestó que los ejercicios que se realizan actualmente son un evento común y que se repetirán regularmente en el futuro.

“INTENTAR ATACAR IRÁN ES UNA IDEA MUY PELIGROSA”

Acerca de las amenazas emitidas por Israel contra Irán para que renuncie a su programa nuclear, Lavrov avisó que los intentos de atacar al país persa es una “idea muy peligrosa”.

“Esperamos que eso no se realice, ese sería el peor escenario posible”, dijo el ministro. “Irán es uno de los países más importantes de la región. Sin Irán no es posible que se resuelvan los problemas que existen en la región”, afirmó.

“RUSIA SEGUIRÁ RESPONDIENDO A LOS PASOS INAMISTOSOS DE EE.UU.”

A la pregunta sobre el empeoramiento de las relaciones bilaterales con Estados Unidos, Lavrov afirmó que Moscú seguirá respondiendo a los pasos inamistosos por parte de Washington, pero “nuestra postura radica en desarrollar las relaciones en todos los ámbitos, inclusive en la arena internacional”.

Según el ministro, el escollo principal en las relaciones entre ambos países son los planes de EE.UU. para la puesta en marcha de un escudo antimisiles de la OTAN en Europa.

El ministro recordó el término ‘reinicio’ en las relaciones bilaterales, propuesto por el Gobierno de Barack Obama en 2009.

“Si es un término de informática, hay que dejar bien claro que el reseteo eterno es un fallo del sistema, que está ‘colgado’”, subrayó.

Vía | cubadebate.cu/
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21/1/13

Mali: Una guerra puede esconder la llegada de otra

Preparada desde hace mucho tiempo y anunciada con 6 meses de anticipación por el presidente francés Francois Hollande, la intervención francesa en Mali ha sido presentada como una decisión urgente tomada en respuesta a incidentes dramáticos e inesperados. Esa puesta en escena no sólo tiene como objetivo apoderarse del oro y el uranio malienses sino que abre además el camino a la desestabilización de Argelia.



Desde la época de Nicolas Sarkozy, con Laurent Gbagbo, Muammar el-Kadhafi y Bachar al-Assad, la diplomacia francesa viene practicando el beso de Judas. El 19 de diciembre de 2012, el presidente Francois Hollanda llega a Argel para “besar” a su homólogo argelino Abdelaziz Bouteflika. Tres semanas después, el mismo Hollande enciende la antorcha de la guerra en Mali… para incendiar Argelia.


©Presidencia de la República Francesa
Como dice el proverbio francés, «El apetito viene al comer». Después de recolonizar Costa de Marfil y Libia, y de tratar de apoderarse de Siria, Francia mira nuevamente hacia Mali para tratar de atacar el flanco de Argelia.

Durante la agresión contra Libia, franceses y británicos recurrieron ampliamente a la utilización de islamistas para combatir el poder establecido en Trípoli ya que, después de lograr la ocupación de Bengazi, los separatistas de la región libia de Cirenaica no estaban interesados en derrocar a Muammar el-Kadhafi. En el momento de la caída de la Yamahiria, yo fui personalmente testigo del recibimiento que los miembros del Consejo Nacional de Transición reservaron a los dirigentes de AQMI [1] en el hotel Corinthia, que acababa de ser tomado por un grupo británico especializado traído expresamente de Irak. Era evidente que el próximo blanco del colonialismo occidental sería Argelia y que AQMI tendría un papel que desempeñar en ello. Pero yo no veía en aquel momento qué conflicto podía ser utilizado para justificar una injerencia internacional.

Y París orquestó un escenario que introduce la guerra en Argelia, desde Mali.

Poco antes de que la OTAN tomara Trípoli, los franceses lograron sobornar varios grupos tuareg. Tuvieron tiempo de financiarlos abundantemente y de armarlos, pero ya era tarde para que desempeñaran algún papel en el terreno. Con el fin de la guerra, esos grupos regresaron al desierto.

Los tuareg son un pueblo nómada que se mueve en el Sahara central y en los bordes del Sahel, o sea en un vasto espacio dividido entre Libia y Argelia, así como Mali y Níger. Obtuvieron la protección de los dos primeros Estados, pero fueron abandonados por los otros dos. Debido a ello, desde los años 1960 los tuareg no han dejado de cuestionar la soberanía de Mali y de Níger sobre las tierras del pueblo tuareg. Lógicamente, los grupos que Francia armó decidieron utilizar esas armas para concretar sus reclamos en Mali. El Movimiento Nacional para la Liberación del Azawad (MNLA) toma entonces el poder en casi todo el norte de Mali, donde viven sus miembros. Pero un grupúsculo de islamistas tuareg, conocido como Ansar Dine y vinculado a AQMI, aprovecha la situación para imponer la sharia en varias localidades.

El 21 de marzo de 2012 se produce en Mali un extraño golpe de Estado. Un misterioso «Comité Nacional por la Reconstrucción de la Democracia y la Restauración del Estado» (CNRDRE) derroca al presidente Amadou Toumani Touré y proclama su intención de restaurar la autoridad maliense en el norte del país. El resultado es una gran confusión dado que los golpistas son completamente incapaces de explicar de qué modo su acción puede traer alguna mejoría en la situación del país. El derrocamiento del presidente Toumani Touré resulta particularmente extraño ya que se produce sólo 5 semanas antes de la elección presidencial ya programada y el presidente saliente no aspira a la reelección. El CNRDRE, que se compone de oficiales formados en Estados Unidos, impide la realización de la elección presidencial y entrega el poder a uno de los candidatos, el francófilo Dioncounda Traoré. El traspaso del poder –sin elecciones– es legalizado por la CEDEAO [2], cuyo presidente no es otro que Alassane Ouattara, puesto en el poder un año antes mediante una intervención militar de Francia en Costa de Marfil.

El golpe de Estado acentúa la división étnica en Mali. Unidades de élite del ejército maliense (formadas en Estados Unidos) comandadas por elementos de la comunidad tuareg se unen a la rebelión con todo su armamento.

El 10 de enero, Ansar Dine –con el apoyo de otros grupos islamistas– ataca la ciudad de Konna. Y sale así del territorio tuareg para extender la imposición de la ley islámica al sur de Mali. El presidente de transición Dioncounda Traoré decreta el estado de urgencia y solicita la ayuda de Francia. París interviene, en cuestión de horas, para impedir que la capital, Bamako, caiga en manos de los islamistas. Asombrosamente previsora, la presidencia de Francia ya había preposicionado en Mali elementos pertenecientes al 1er Regimiento Paracaidista de Infantería de Marina (conocido en Francia como «la coloniale») y al 13er Regimiento de Dragones Paracaidistas, varios helicópteros del Comando de Operaciones Especiales, 3 aviones Mirage 2000D, 2 Mirage F-1, 3 aviones de transporte C135, un avión de transporte táctico pesado C130 Hercule y otro avión de transporte táctico C160 Transall.

En realidad, es muy poco probable que Ansar Dine haya representado en algún momento una verdadera amenaza ya que la verdadera fuerza combatiente no son los islamistas sino los nacionalistas tuareg, que no tenían ninguna intención de avanzar hacia el sur de Mali.

Argelia es uno de los numerosos Estados a los que Francia solicita ayuda para concretar su intervención militar en Mali. Argel se ve entonces ante una difícil disyuntiva: colaborar con la antigua potencia colonial o arriesgarse a enfrentar un reflujo terrestre de los islamistas. Después de un periodo de duda, el gobierno argelino acepta abrir su espacio aéreo al tránsito de los militares franceses. A pesar de todo, un grupo islamista no identificado ataca una instalación de producción de gas de British Petroleum en el sur de Argelia, donde se apodera de un centenar de rehenes, no sólo argelinos y franceses sino de diferentes nacionalidades. Evidentemente, el objetivo es internacionalizar el conflicto transportándolo a Argelia.

La técnica injerencista de Francia reproduce la anteriormente utilizada por la administración Bush: utilizar grupos islamistas para crear conflictos y, posteriormente, intervenir e instalarse en el terreno con el pretexto de resolver esos mismos conflictos. Es por eso que la retorica del presidente francés Francois Hollande reproduce la retorica de la «guerra contra el terrorismo», ya desechada por Washington. En ese rejuego aparecen nuevamente los protagonistas habituales: Qatar ha comprado acciones en las grandes empresas francesas presentes en Mali y el emir de Ansar Dine está estrechamente vinculado con Arabia Saudita.

El bombero-incendiario es además aprendiz de brujo. Francia ha decidido reforzar su dispositivo antiterrorista en el territorio nacional, el plan Vigipirate. París no teme en realidad que se produzca una acción de los islamistas malienses en territorio francés, sino un reflujo de los yihadistas presentes en Siria. En efecto, hace 2 años la DCRI [3] favoreció el reclutamiento de jóvenes musulmanes franceses dispuestos a luchar contra el Estado sirio como miembros del Ejército «Sirio Libre». La desbandada de este último está provocando actualmente el regreso de esos yihadistas al país natal, donde pudieran verse tentados –por solidaridad con Ansar Dine– a utilizar las mismas técnicas terroristas que les enseñaron en la guerra contra Siria.

Thierry Meyssan

Vía | voltairenet.org/
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19/1/13

“La de Mali es una guerra asimétrica”

Las fuerzas francesas tienen superioridad aérea en Mali, pero siempre es difícil controlar un área tan vasta, con el peligro de que los terroristas puedan replegarse, dice el experto en seguridad Marco Wyss.


Alemania participa en el conflicto armado de Mali con al menos dos aviones de transporte Transall proporcionados por el Ejército. Mientras se espera su arribo a Bamako, la capital, los países de la comunidad económica ECOWAS (formada por 15 Estados) quieren acelerar el envío de más de 3.000 soldados a la zona del conflicto con el objetivo de que las tropas africanas emprendan acciones a mediano plazo contra los islamistas. Si esto tiene asidero en la realidad es algo que analiza el experto Marco Wyss, del Instituto de Seguridad Política de la Escuela Politécnica Federal de Zúrich, en entrevista con Deutschlandfunk (DLF).

DLF: La UE apoya una solución africana a la crisis. ¿Le parece que eso es realista?

Wyss: Desde el punto de vista político es la mejor opción, pero desde el punto de vista militar es difícil darle una solución a este conflicto. Mientras Francia esté en el terreno de combate, los países del oeste africano pueden alzarse con una victoria o con triunfos parciales. Pero si Francia abandona el país, entonces los Ejércitos africanos se encontrarían en grandes dificultades, pues su potencial militar es relativamente bajo.

¿Es tan débil realmente el poderío militar de todos esos países que se han unido?

Obviamente, hay distintos grados de poderío militar entre esos países. Por ejemplo, Nigeria tiene un Ejército más fuerte que el de Costa de Marfil. Y Chad tiene uno de los Ejércitos más fuertes de la zona y posee algo que es bastante raro en el oeste africano: una fuerza aérea más o menos operativa. Pero fijémonos en los niveles de las tropas: primero tenemos a Francia, que quiere alcanzar los 2.500 soldados sobre el terreno, y además tenemos los 3.000 que proporcionarán los aliados de la Comunicad Económica de África Occidental. El problema, por supuesto, es que las tropas francesas son varias veces más eficaces que las africanas. Esto es por la formación, los equipos de combate, la moral y, por supuesto, una cierta tradición militar.

Aviones Transall como el de la foto envió Alemania.
¿Qué tal es la moral de los soldados de Mali?

Puede suceder que los soldados no le vean sentido al conflicto, pero esta vez es distinto, porque se trata de su propio país. Al contrario de las otras tropas africanas, que llegan a combatir a otro Estado. Hay que ver si éstas ven como parte de su deber combatir en Mali y, talvez, hasta entregar su vida por ello.

Si nos fijamos en el papel que quiere asumir el Ejército alemán con sus aviones de transporte, lo que hará será ponerlos a disposición de los soldados de los países vecinos a Mali para trasladarnos a Bamako. Pero el aeropuerto está operando y hay vuelos civiles. ¿Ayuda realmente en algo el aporte alemán?

El caso es éste: las fuerzas africanas dependen de ese puente aéreo, pues no lo tienen. Pero también es cierto que otros Estados ya habían puesto a disposición sus recursos estratégicos, como el Reino Unido y Bélgica. Y ya hay voces que dicen que Alemania se está metiendo en una zona difícil, y que su aporte puede ser hasta perjudicial para Francia. O se puede también, como ha dicho usted, contratar vuelos charter. Así visto, la contribución alemana no es esencial, y el gobierno francés estaría más complacido si se desplegaran tropas. Pero Alemania no es el único país europeo que no desea enviar soldados a la zona.

El teniente francés Frederic Markala habla con la prensa en Mali.
¿Cómo podemos imaginar los combates? Es una enorme zona desértica, lo que podría llevar al profano a suponer que es relativamente fácil de controlar con una buena fuerza aérea. Pero eso no es tan obvio, dicen los expertos.

Es una zona enorme, pero no es llana. De alguna forma podemos hablar de una guerra asimétrica, donde al comienzo los islamistas tienen todo para perder, pues Francia tiene una superioridad aérea evidente. Sin embargo, es difícil realmente controlar, con unos pocos miles de soldados -y todavía ni siquiera eso- un terreno tan amplio. Los islamistas siempre pueden cruzar las fronteras, que son muy porosas, y luego hacer llamados a atacar y replegarse, asunto que les resulta sencillo, ya que siempre pueden mezclarse con la población civil. Así resulta difícil identificar al enemigo. Es una clásica guerra asimétrica.

Francia ha dicho, al menos oficialmente, que la guerra debiera durar solo algunas semanas. ¿Es realista eso?

Depende de lo que quiera Francia. Yo diría que si Francia desea simplemente hacer retroceder a los islamistas y debilitarlos de forma significativa, lo que ya sería un éxito, eso podría lograrlo en unas pocas semanas. Pero si lo que quiere es derrotarlos definitivamente, entonces el proceso podría ser mucho más largo.

Autor: Martin Zagatta (DLF) / DZ
Editora: Cristina Papaleo


Vía | dw.de
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18/1/13

España envía un C-130 Hércules y cincuenta instructores a Mali

El Consejo de Ministros aprobó la participación española en la misión afircana. Morenés descarta que haya malestar francés por la escasa aportación.


Ninguna novedad sobre la participación española en la guerra de Mali. El ministro de Defensa, Pedro Morenés, confirmó este viernes los datos ya conocidos sobre la aportación española a este conflicto y que se centrará en el envío de un avión de transporte C130 Hércules y un número de instructores militares que oscilará entre los 40 y 50, aunque el número exacto todavía no está decidido.

El envío del avión de transporte fue hecho público el jueves por el ministro de Asuntos Exteriores, Juan Manuel García-Margallo, después de la reunión que los máximos responsables de esta cartera de los países de la Unión Europea mantuvieron en Bruselas. El aparato será utilizado para el transporte de los militares que aporta la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO), que combatirán contra los yihadistas junto a las tropas malienses y francesas.

El Hércules que se envíe será uno de los 12 aviones de este tipo que tiene el Ala 31, con sede en Zaragoza, una unidad que ha participado en misiones humanitarias tras huracanes y terremotos, y en zonas de conflicto como Nicaragua, Namibia, Golfo Pérsico, Irán, Zaire, Etiopía, antigua Yugoslavia, Irak o Afganistán.

Como ya publicase Libertad Digital el pasado lunes, las Fuerzas Armadas españolas aportarán un número de entre 40 y 50 instructores militares, que adiestrarán a las Fuerzas Armadas de Mali, y que tendrán su Cuartel General en Bamako y utilizarán campos de entrenamiento de la región de Segou, ubicada a 250 kilómetros al noroeste de la capital, cerca de la localidad de Diabali, donde ya se han producido los primeros enfrentamientos entre tropas francesas y yihadistas.

España también tiene abierto su espacio aéreo para el tránsito de los aviones militares franceses y de los países europeos aliados que vuelan rumbo al país africano. Un hecho que fue destacó el ministro de Defensa durante la rueda de prensa conjunta que ofreció el martes junto al secretario de Defensa de Estados Unidos, Leon Panetta, y en la que volvió a insistir este viernes.

Durante su comparecencia en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, Morenés insistió en que España no aportará ni tropas de combate ni aviones de ataque para la guerra en Mali contra el terrorismo. La opción de que militares españoles echasen pie a tierra para combatir ha venido siendo descartada por el Gobierno español desde el mes de octubre.

El ministro afirmó que "España tiene la obligación de participar en Mali" y "tiene que estar con sus aliados", frente a un conflicto que calificó de "muy importante" para la seguridad mundial y también para los intereses de España, informa Europa Press.

Rechazó asimismo que Francia se haya quejado de la contribución española y afirmó que en las tres conversaciones con su homólogo francés este le ha trasladado su agradecimiento por el apoyo político español desde el primer momento de la intervención.

Vía | libertaddigital.com/
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17/1/13

Las tropas de combate francesas avanzan hacia el norte de Mali

Los primeros carros de combate galos ya han llegado al país. El despliegue militar pasará de 800 a 2.500 efectivos en los próximos días.


El ministro francés de Defensa, Jean-Yves Le Drian, hizo públicas este miércoles las novedades de las operaciones de combate que las fuerzas terrestres francesas están desarrollando en las últimas horas en Mali. Según dijo, en las últimas horas "están avanzando hacia el norte" de ese país africano.

"Hasta ahora, nos habíamos asegurado de que hubiera fuerzas terrestres en Bamako, para garantizar primero a nuestra gente, nuestros ciudadanos, los europeos y la ciudad de Bamako. Ahora, las fuerzas terrestres francesas están subiendo hacia el norte", dijo en una entrevista concedida a la emisora RTL.

Francia, que sigue llevando el peso de la operación contra los rebeldes islamistas que desde mediados de 2012 controlan el norte de Mali, ataca esencialmente desde el aire, pero los primeros blindados, procedentes de la base francesa de Abiyán, comenzaron a llegar ayer a Bamako para pasar a esta segunda parte de la ofensiva.

Ese avance, según analizan este miércoles los medios franceses, implica que las tropas se dirigen en primer lugar hacia la localidad de Diabali, tomada el lunes por los islamistas, y que se encuentra en el centro del país y a unos 400 kilómetros al norte de la capital.

El almirante Édouard Guillaud, jefe del Estado Mayor del Ejército, añadió que la operación sobre el terreno comenzó "hace varias horas", pero no pudo precisar el inicio de la confrontación con las fuerzas rebeldes. "Combatiremos directamente, en las próximas horas, pero no sé decir si será en una hora o en 72", avanzó en una entrevista concedida a la emisora Europe 1.

El representante de las fuerzas armadas aseguró además que el objetivo de la operación es puramente militar. "Cuando los yihadistas se instalan en una ciudad aterrorizan a la población y tienen tendencia a utilizarla como escudo humano. Nosotros nos negamos a hacer correr riesgos a la población. Ante la duda, no dispararemos. Los aislaremos. Esas son las órdenes del presidente (François Hollande)".

La llamada operación Cerval, que este miércoles entra en su sexto día, ha conseguido impedir ya el avance de los islamistas hacia el sur del país, pero sigue encontrando fuerte resistencia en el oeste, donde según el ministro de Defensa, se encuentran los grupos más duros, los más fanáticos, los más organizados".

"Nos enfrentamos a varias centenas, a más de un millar de terroristas muy organizados, que puede que reciban refuerzos. Esa es la razón por la que las fuerzas aéreas francesas atacan su retaguardia, principalmente en Gao", señaló Le Drian en RTL.

El ministro había indicado este martes que Francia contaba con 1.700 militares implicados en la operación, de los cuales 800 en suelo malí, y desde su departamento se añadió que en los próximos días estaba previsto llegar hasta los 2.500 soldados.

"Éramos conscientes desde el principio de que iba a ser una operación muy difícil", apuntó en RTL, donde añadió que países europeos, cuyo apoyo de momento es político y logístico, les están ayudando con equipos de transporte.

Vía | libertaddigital.com
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16/1/13

Los rebeldes prometen abrir 'las puertas del infierno' en Malí

Estados Unidos analiza formas para apoyar la ofensiva contra rebeldes de al Qaeda, aunque no considera enviar tropas en rol de combate


Mientras islamistas en el norte de Malí amenazan con abrir "las puertas del infierno", Estados Unidos está ante un dilema difícil: cómo ayudar en el combate contra militantes sin violar su propia política.

La política estadounidense prohíbe ayuda militar directa porque Malí está gobernada por personas que llegaron al poder tras un golpe de Estado.

Ningún tipo de apoyo puede ir directamente al Ejército de Malí hasta que los líderes del país sean electos en las urnas, afirmó Victoria Nuland, vocera del Departamento de Estado.

“No estamos en una posición de entrenar al Ejército de Malí hasta que sea restaurada la democracia”, dijo esta semana.

La comunidad internacional está preocupada por que los militantes creen un refugio para terroristas en la región desértica, la cual según analistas tiene potencial para convertirse en el próximo Afganistán.

Aunque los grupos de militantes afiliados a al Qaeda, como Ansar Dine, están en el norte, coexisten con otros oportunistas contra el gobierno, lo que complica el involucramiento de Estados Unidos en cualquier ofensiva catalogada como antiterrorista.

Ansar Dine dio la bienvenida a tropas estadounidenses en el terreno, dijo su comandante Omar Hamaha a Erin Burnett de CNN.

Al pelear al lado de las fuerzas de Malí, “Francia está firmando una orden de muerte para los franceses alrededor del mundo, abriendo las puertas del infierno”, dijo Hamaha. “Esta será una larga guerra, más peligrosa que en Afganistán e Iraq”.

Mientras los militantes toman resguardo, funcionarios del gobierno están revisando sus opciones para apoyar a Francia, que lidera un esfuerzo internacional para expulsar a los rebeldes en su excolonia. Otros en la comunidad internacional han unido refuerzos para ayudar a las débiles fuerzas de Malí a protegerse de la inestabilidad que podría repercutir en todo el mundo.

Hasta ahora, Estados Unidos solo ha compartido inteligencia de satélites e interceptado señales junto con Francia, según funcionarios de Defensa.

El Pentágono también considera enviar aviones para reposte de combustibles, para que los aviones de combate franceses puedan operar a mayor distancia y realizar más misiones de combate, según funcionarios.

“Hemos tenido varios pedidos de apoyo de los franceses”, dijo Nuland en una conferencia este martes. “Pidieron compartir información, pidieron apoyo con el transporte aéreo, pidieron apoyo con el reabastecimiento de combustible aéreo. Ya estamos dando información, y estamos viendo lo del pedido con relación al transporte aéreo, para ayudarlos a transportar fuerzas de Francia y del área al teatro de operaciones”.

Aunque Estados Unidos no pretende enviar tropas, encontró otras formas de ayudar.

Está acelerando esfuerzos para desplegar tropas del oeste de África a Malí. La Comunidad Económica de Estados del Oeste de África se reunirá el próximo viernes para finalizar planes que serán presentados al siguiente día a jefes de Estado en Costa de Marfil.

Nuland dijo que Estados Unidos ha ofrecido entrenamiento a tropas de la región, equipamiento y ayuda para transportarlos a Malí.

La financiación de las tropas para que puedan combatir junto con sus contrapartes en Malí no viola la ley estadounidense, afirmó.

La semana pasada, tropas y aviones de combate franceses se unieron a fuerzas del gobierno de Malí para combatir a islamistas que se han apoderado de la mayor parte del norte del país.

Francia prometió desplegar 1,700 soldados en el esfuerzo, incluyendo unos 800 sobre el terreno en Malí.

El presidente francés Francois Hollande dijo que su nación no tiene la intención de estar en Malí de forma permanente, pero afirmó que hará lo necesario para preparar a las fuerzas africanas.

Naciones Unidas informó que se realizan preparativos para un conjunto multidisciplinario que vaya a Bamako.

Líderes de varios países han ofrecido tropas o apoyo logístico para la ofensiva. Un avión militar de transporte canadiense despegó rumbo a Malí este martes. Dos aviones de transporte británicos fueron asignados para ayudar al despliegue de tropas francesas, pero no habrá fuerzas británicas en un rol de combate.

El Ejército de Nigeria informó que planea desplegar 900 soldados en 10 días como parte de un mandato de la ONU para una fuerza africana que combata a los insurgentes.

Malí tuvo gobernantes militares por décadas hasta las primeras elecciones democráticas en 1992, y permaneció estable hasta marzo pasado, cuando soldados tomaron el poder en un golpe de Estado, luego de que se quejaron de que no tenían el apoyo adecuado para combatir a rebeldes Tuareg en el norte del país.

Los rebeldes Tuareg, que han buscado independencia por décadas, tomaron ventaja del vacío del poder y se apoderaron de varios territorios. Entonces surgió una pugna entre los Tuareg y radicales ligados a al Qaeda, que terminaron con el control de un área del tamaño de Francia.

Además de la amenaza de al Qaeda, amputaciones, flagelaciones y ejecuciones en público se han convertido en cosa de todos los días en las áreas controladas por los islamistas radicales, que han aplicado una estricta interpretación de la sharia, que incluye la prohibición de escuchar música, fumar, beber y mirar deportes.

Vía | mexico.cnn.com/
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Mali puede convertirse en un “segundo Afganistán”

Los islamistas pueden oponer una fuerte resistencia con armas 'heredadas' del régimen de Gaddafi y llegar a controlar yacimientos de uranio


La intervención extranjera en el violento conflicto de Mali puede provocar una escalada del mismo y su extensión a países limítrofes como Argelia, Sudán o Níger, según advierten algunos expertos.

En un día de operación militar contra los separatistas malíes apoyada por la aviación francesa, más de cien rebeldes han muerto. "También recordaremos a los 60 soldados [malíes] heridos y al francés muerto en la operación”, anunció el presidente interino, Dioncounda Traoré.

Francia envió un contingente militar a Malí en el cumplimiento de una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU para ayudar a las autoridades del país africano a restablecer el control de la zona ocupada en marzo de 2012 por el Movimiento Nacional para la Liberación del Azawad (MNLA), que proclamó la soberanía de ese territorio.
“Sin embargo, es incorrecto hablar sobre los insurgentes como un grupo homogéneo” porque no solo incluye a los tuareg, sino también a islamistas radicales y a grupos vinculados con Al Qaeda”, explica el presidente del Instituto ruso de Religiones y Políticas, Alexánder Ignátenko al periódico ruso Vzgliad. Este factor complica la situación, por lo que “la guerra promete ser larga y difícil”.

“Los tuareg no son simplemente una tribu nómada”, entre ellos hay hasta 6.000 personas que “lucharon en Libia apoyando al difunto coronel Muammar Gaddafi” en 2011 durante la guerra civil en ese país. El conflicto en Mali de hecho "es una consecuencia de los acontecimientos libios", cuando Occidente, y sobre todo Francia, acabaron con el frágil equilibrio en la región y ahora “están cosechando los frutos”, resalta Ignátenko.

Los islamistas pueden oponer una fuerte resistencia a las tropas internacionales “convirtiendo a Mali en un segundo Afganistán” porque poseen, entre otras clases de armamento, “hasta 16 baterías de sistemas de defensa antiaérea portátil de los arsenales de Gaddafi”.

Otro problema que tendrá la operación en Mali es que para los militares extranjeros será difícil “distinguir a los islamistas salafistas de los tuareg”, más distanciados de Al Qaeda. En esta situación los últimos podrían reforzar sus vínculos con la organización terrorista.

Uranio en juego

Los yacimientos estratégicos de uranio en Mali son un elemento importante en el conflicto y explican en parte el interés de las fuerzas occidentales en la región. De hecho, las compañías francesas y chinas ya están invirtiendo en la extracción de este elemento.

Además, “EE.UU. está preocupado por la posibilidad de que los islamistas accedan” a este peligroso metal radiactivo, sostiene el experto en África tropical de la Academia de Ciencias de Rusia, Vasíli Filíppov.

Si los rebeldes establecen su control sobre los yacimientos, empezarán a buscar maneras de vender uranio, en primer lugar a Irán. “Esa evolución de la situación no le puede gustar a EE.UU. ni a sus socios de la OTAN”, porque sospechan que la República Islámica intenta crear armas bajo el pretexto de su programa nuclear pacífico, aunque nunca han podido aportar pruebas de ello.

Vía | actualidad.rt.com
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13/1/13

Aviones franceses bombardean Malí

Las tropas del presidente francés Hollande continúan con su ofensiva aérea en Malí, en un intento por detener el avance de los grupos salafistas que controlan el norte del país


La aviación francesa ha comenzado este domingo a bombardear la ciudad de Gao, una de las tres capitales de provincia del norte del país que se encuentran bajo control de las milicias islamistas, según han informado vecinos de la propia ciudad. Los propios insurgentes han informado además de bombardeos en otras localidades como Lere y Douentza.






Francia continuó durante toda la pasada noche y esta mañana su ofensiva aérea en Malí, en un intento por detener el avance de los grupos salafistas que controlan el norte del país, informó hoy el ministro de Defensa, Jean-Yves Le Drian.

«Hay incursiones de manera constante. Las hay en este momento, las ha habido esta noche y las habrá mañana», indicó Le Drian en una entrevista a la cadena «i-télé», en la que recordó que el objetivo final es conseguir que Malí recupere su integridad territorial.

El titular añadió que la aviación ha conseguido destruir hangares y otros lugares «sensibles» y confirmó que, además de la oferta de apoyo logístico recibida por parte del Reino Unido, Estados Unidos también le ha mostrado su intención de prestar ayuda logística.

Le Drian insistió en que «Francia está en guerra contra el terrorismo, esté donde esté», y que con ese fin movilizará todos los medios necesarios y reforzará el dispositivo que ya se ha puesto en marcha «en función de la situación».

«Estamos en condiciones de responder con aviones y tropas sobre el terreno», señaló el ministro, que subrayó que la amenaza que presentan esos grupos salafistas recae no solamente sobre Mali sino también en el resto de África y Europa.

Actuación precipitada
La actuación gala, que incluye un despliegue de unidades en Bamako, no se había preparado con meses de antelación, sino que se vio precipitada, según recordó, por la petición de ayuda lanzada el jueves por el presidente interino de Malí, Dioncunda Traoré, y por la constatación de que si no se intervenía Bamako «habría caído en dos o tres días».

La ofensiva salafista, que comenzó el pasado jueves, la encabeza el grupo Ansar Al Din, apoyado por los yihadistas de Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI) y Monoteísmo y Yihad en África Occidental (MYAO), y según Le Drian, se trata de grupos «muy bien armados y motivados».

«Esos terroristas son a la vez una mezcla peligrosa entre fundamentalistas islamistas y mercenarios y traficantes», explicó en esa entrevista, en la que apuntó que aunque son "los mismos que buscan hacer del territorio entre Mauritania y Libia un espacio sin ley, la novedad es que han decidido agruparse y actuar".

El ministro añadió que el piloto francés de helicópteros fallecido ayer fue alcanzado por un disparo, y no por un misil, y apuntó que entre los rebeldes ha habido «un número significativo de bajas», que no precisó.

Asimismo, hizo hincapié en que «la seguridad de Mali, de Francia y de Europa forma parte del mismo debate», y mostró la «determinación total» de las autoridades francesas para «erradicar el terrorismo».

Vía | abc.es
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